Probióticos: Qué Son las Cepas, Cuántas UFC Necesitas y Cómo Elegir

Probióticos: Qué Son las Cepas, Cuántas UFC Necesitas y Cómo Elegir

Glosario de ingredientes

Por el Equipo de Nutrición Natureprim · 11 de agosto de 2026

Si alguna vez te has quedado mirando dos botes de probióticos sin saber por cuál decidirte, este artículo es para ti. Los microorganismos vivos son de los complementos más buscados de cualquier herbolario, y también de los que más información traen en la etiqueta: géneros, especies, cepas, miles de millones de UFC, recubrimientos entéricos, inulina… Buenas noticias: cuando entiendes qué significa cada uno de esos datos, elegir se vuelve fácil y rápido.

Aquí te explicamos cómo se lee la etiqueta de un probiótico, qué reconoce la normativa española y europea, y qué opciones tienes en el catálogo de Natureprim según lo que estés buscando. Vamos con ello.

Qué es exactamente un probiótico

Un probiótico es un preparado que contiene microorganismos vivos —normalmente bacterias de los géneros Lactobacillus (y los géneros derivados de su reclasificación en 2020) y Bifidobacterium, a veces también Streptococcus thermophilus o levaduras como Saccharomyces boulardii—, aportados en una cantidad conocida y con una identidad perfectamente definida.

Esa última parte es la clave de todo: en el mundo de los microorganismos, la identidad se define en tres niveles, y los tres importan.

Nivel Ejemplo Qué te dice
Género Lactobacillus La familia amplia a la que pertenece
Especie Lactobacillus acidophilus El grupo concreto dentro del género
Cepa L. acidophilus NCFM El «individuo» exacto, con su código propio

La cepa es el nivel más preciso, y es el que la literatura científica considera relevante: dos cepas de la misma especie pueden comportarse de forma distinta. Por eso, cuando un producto detalla las cepas que lleva, te está dando la información más valiosa que puede darte una etiqueta.

Consejo de compra. Busca siempre etiquetas que identifiquen los microorganismos con nombre y apellidos, y no solo con un genérico. Es la señal más clara de que el fabricante sabe exactamente qué está poniendo dentro del bote.

Qué son las UFC y por qué no siempre gana el número más alto

UFC significa Unidades Formadoras de Colonias: es la manera estándar de contar cuántos microorganismos vivos y capaces de multiplicarse contiene una dosis. Cuando lees «20.000 millones de UFC», eso es lo que te están diciendo.

Dos matices que conviene tener claros y que te ayudarán a comparar productos con criterio:

  • Cuándo se miden esas UFC. Hay dos formas de declararlas: en el momento de la fabricación o hasta la fecha de caducidad. La segunda es la más informativa para ti como consumidor, porque los microorganismos vivos pierden viabilidad de forma natural con el tiempo. Los fabricantes que garantizan la cifra hasta el final de la vida útil suelen sobredosificar en origen precisamente para poder sostenerla.
  • Más no es automáticamente mejor. No existe una cifra universal de UFC válida para todo el mundo: la cantidad razonable depende de la cepa, de la formulación y del contexto de uso. Un producto bien caracterizado con una cifra moderada es una elección tan sensata como uno con una cifra enorme y poca información.

Qué reconoce la normativa: transparencia como argumento

Aquí hay una noticia excelente para el consumidor español, y merece la pena contarla bien.

La AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) actualizó su criterio y considera admisible que el término «probiótico» aparezca en el etiquetado, la presentación y la publicidad de los complementos alimenticios, tanto de fabricación nacional como procedentes de otros países de la Unión Europea, en aplicación del principio de reconocimiento mutuo. Eso significa que hoy puedes ver la palabra en el bote con total normalidad.

Junto a esto, la AESAN recuerda que el uso del término no puede acompañarse de declaraciones de propiedades saludables salvo que estén expresamente autorizadas conforme al Reglamento (CE) 1924/2006. Y ahí está el marco que en Natureprim aplicamos siempre: te contamos con detalle qué cepas lleva cada producto, cuántas UFC aporta y cómo conservarlo, que es exactamente lo que diferencia un producto de otro, y reservamos las afirmaciones de salud para los nutrientes que sí cuentan con una declaración autorizada.

La declaración que sí existe y que te interesa conocer. El Reglamento (UE) 432/2012 autoriza esta declaración textual: «Los cultivos vivos del yogur o de la leche fermentada mejoran la digestión de la lactosa del producto en las personas con problemas para digerir la lactosa». Su condición de uso: el yogur o la leche fermentada deben contener como mínimo 10⁸ unidades formadoras de colonias de microorganismos vivos (Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus y Streptococcus thermophilus) por gramo. Es una declaración pensada para el yogur y la leche fermentada como alimento, no para las cápsulas, pero te da una referencia estupenda del orden de magnitud con el que trabaja la normativa.

Otro respaldo oficial que suma confianza: en ausencia de una lista europea de microorganismos autorizados, la referencia para el uso seguro de estas especies en alimentos es la lista QPS (Qualified Presumption of Safety) de la EFSA, que la propia Autoridad revisa y actualiza periódicamente. Muchas de las especies clásicas de Lactobacillus y Bifidobacterium que encontrarás en las etiquetas figuran en ella.

Cómo elegir tu probiótico en cinco preguntas

Con lo anterior en la mano, elegir se reduce a repasar cinco puntos de la etiqueta:

  1. ¿Están identificadas las cepas? Género, especie y, cuando el fabricante la aporta, la denominación de cepa.
  2. ¿Cuántas UFC declara y con qué referencia temporal? Idealmente, garantizadas hasta la fecha de caducidad.
  3. ¿Multicepa o cepa única? Son dos enfoques igual de válidos: variedad frente a especificidad.
  4. ¿Lleva alguna estrategia de protección? El recubrimiento entérico está diseñado para que la cápsula no se disuelva en el estómago, sino más adelante en el tracto digestivo.
  5. ¿Cómo se conserva? Algunos piden nevera una vez abiertos; otros se mantienen en lugar fresco y seco. Elige el que encaje con tu día a día.

Nuestra selección de Natureprim

Si buscas el máximo número de cepas identificadas

Multidophilus 12 · Solaray

Nuestra referencia más completa en variedad: doce cepas distintas de los géneros Lactobacillus, Bifidobacterium y Streptococcus, todas ellas detalladas en el etiquetado, con al menos 20.000 millones de UFC por dosis diaria. Cápsula vegetal con recubrimiento entérico, apta para veganos y vegetarianos, acompañada de inulina, una fibra prebiótica. Envase de 50 cápsulas, dos al día.

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Si prefieres una fórmula todo en uno con enzimas

Maxi Enzimas + Probióticos · EstadoPuro

Reúne en la misma cápsula 18 enzimas digestivas, 9 cepas de fermentos lácticos, fibra prebiótica y calcio, que cuenta con declaración autorizada por el Reglamento (UE) 432/2012: «el calcio contribuye al funcionamiento normal de las enzimas digestivas». Apto para veganos y sin gluten, con cápsula 100 % vegetal y fabricación en España. El formato ahorro de 80 cápsulas da para 40 días de toma.

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Si quieres sumar fibra a la ecuación

Los microorganismos del intestino se alimentan de fibra que nosotros no digerimos.

Lax-Transit BIO · El Granero Integral

Combina salvado de trigo, cáscara de psyllium y semillas de chía, las tres de cultivo ecológico, en un envase de 150 g. Dos de esas fibras tienen declaración autorizada: «la fibra de salvado de trigo contribuye a un aumento del bolo fecal» (con una ingesta diaria de al menos 10 g de fibra de salvado de trigo) y «la fibra de psyllium contribuye a un aumento del bolo fecal» (con 10 g diarios repartidos en tres tomas de al menos 3 g cada una, siempre con abundante agua). Contiene gluten, así que no es apto si eres celiaco.

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Cómo se toman

  • Multidophilus 12: dos cápsulas al día, preferentemente por la noche antes de acostarte.
  • Maxi Enzimas + Probióticos: dos cápsulas al día, preferiblemente antes de las comidas principales y con un vaso de agua.
  • Separa siempre al menos dos horas la toma de un complemento con microorganismos vivos y la de un antibiótico. Es la recomendación habitual, porque el antibiótico actúa sobre las bacterias sin distinguir su procedencia.
  • Conservación: revisa el envase de cada producto. Multidophilus 12 se mantiene refrigerado una vez abierto para preservar la viabilidad de los microorganismos; Maxi Enzimas indica lugar fresco y seco.
  • No superes en ningún caso la dosis diaria recomendada en el etiquetado.

Precauciones y advertencias

  • Personas inmunodeprimidas, en estado crítico o con catéter venoso central: deben consultar con su médico antes de tomar complementos con microorganismos vivos. Es la recomendación que recogen las guías profesionales, con especial mención a los preparados de Saccharomyces boulardii.
  • Patologías graves o digestivas diagnosticadas: consulta con tu médico antes de empezar.
  • Embarazo y lactancia: consulta a tu médico o farmacéutico antes de tomar cualquier complemento alimenticio.
  • Menores: mantener fuera del alcance de los niños más pequeños. No administrar complementos a menores sin indicación profesional.
  • Medicación: si tomas medicamentos, coméntalo con tu médico o farmacéutico. Separa la toma al menos dos horas de un antibiótico.
  • Fibra (Lax-Transit): tomar siempre con abundante agua; sin líquido suficiente puede provocar atragantamiento u obstrucción. No indicado en caso de obstrucción intestinal, estenosis del tracto digestivo o dificultad para tragar. Contiene gluten (trigo).
  • Alérgenos: revisa siempre la lista completa de ingredientes del envase.
  • Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable.

Preguntas frecuentes

¿Cuál elijo: Multidophilus 12 o Maxi Enzimas + Probióticos?

Depende de qué busques. Elige Multidophilus 12 de Solaray si quieres el máximo detalle y variedad: doce cepas identificadas en el etiquetado, al menos 20.000 millones de UFC por dosis y cápsula vegetal con recubrimiento entérico. Elige Maxi Enzimas + Probióticos de EstadoPuro si prefieres una fórmula todo en uno que además incorpora 18 enzimas digestivas, fibra prebiótica y calcio —con declaración autorizada por la EFSA—, fabricada en España, apta para veganos y sin gluten, con 40 días de toma. Si vienes de no tomar nada, el combinado es un punto de partida muy cómodo; si ya sabes que quieres centrarte en los microorganismos, el multicepa te da más control.

¿Cuántas UFC debería tomar al día?

No hay una cifra única válida para todo el mundo: la cantidad razonable depende de la cepa, de la formulación del producto y del contexto de uso. Como referencia normativa, el Reglamento (UE) 432/2012 exige un mínimo de 10⁸ UFC por gramo de microorganismos vivos para la declaración autorizada del yogur y la leche fermentada. En complementos verás cifras muy variables; lo verdaderamente informativo es que el producto declare qué cepas lleva y con qué referencia temporal garantiza las UFC.

¿Hay que guardar los probióticos en la nevera?

Depende del producto, así que consulta siempre el envase. Multidophilus 12 de Solaray indica mantener refrigerado una vez abierto, porque la temperatura baja ayuda a preservar la viabilidad de los microorganismos vivos. Maxi Enzimas + Probióticos de EstadoPuro indica conservación en lugar fresco y seco. Si viajas mucho o no tienes hueco en la nevera, ese detalle puede decidir tu compra.

Aviso legal. Este contenido tiene carácter meramente informativo y divulgativo. No sustituye el asesoramiento, diagnóstico ni tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Consulta a tu médico o farmacéutico antes de iniciar cualquier suplementación, especialmente si estás embarazada, en período de lactancia, tomas medicación o padeces alguna patología.

Los productos mencionados son complementos alimenticios regulados por el Real Decreto 1487/2009, de 26 de septiembre, relativo a los complementos alimenticios, y no son medicamentos. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable.

Conforme al Reglamento (CE) 1924/2006 y al Reglamento (UE) 432/2012, no existe actualmente ninguna declaración de propiedades saludables autorizada por la EFSA para cepas probióticas concretas, por lo que en Natureprim las describimos por su composición, identificación de cepas, contenido en UFC y condiciones de conservación. La AESAN admite el uso del término «probiótico» en el etiquetado, la presentación y la publicidad de los complementos alimenticios, sin que ello habilite declaraciones de salud no autorizadas.

Natureprim · CIF B19838903 · admin@natureprim.com

Fuentes consultadas

  • AESAN — Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. Información sobre probióticos y criterio de uso del término en el etiquetado de complementos alimenticios. aesan.gob.es
  • Reglamento (UE) n.º 432/2012 de la Comisión, de 16 de mayo de 2012, por el que se establece una lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos. BOE / EUR-Lex
  • Reglamento (CE) n.º 1924/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos.
  • EFSA. Update of the list of qualified presumption of safety (QPS) recommended microbiological agents intentionally added to food or feed (actualizaciones 20, 21 y 22; 2024–2025). EFSA Journal.
  • ISAPP — International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics. Cómo interpretar la etiqueta de un probiótico y viabilidad de los microorganismos hasta el final de la vida útil.
  • NIH Office of Dietary Supplements. Ficha informativa sobre probióticos.
  • Real Decreto 1487/2009, de 26 de septiembre, relativo a los complementos alimenticios.

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